lunes, 21 de enero de 2008

El Centinela y Aerosillas. Tandil

La gran cantidad de micros y automóviles, junto a los innumerables grupos de contingentes de todas las edades demuestran que el lugar se constituye como uno de los polos turísticos más importantes que tiene la ciudad de Tandil. Diversos carteles se encargan de aportar su cuota para que una atmósfera de aventura comience a apoderarse de la situación. “A la cava antigua de adoquines” anuncia uno. “Aerosilla a la izquierda” sostiene el otro. Pero el que se gana a la mayoría de los caminantes y que resulta meta obligada es el que señala el camino al Centinela.

Lo cierto es que el paseo hasta la piedra El Centinela se torna irresistible desde el comienzo. Un sendero atraviesa una pequeña reserva natural de eucaliptos y pinos, y logra con su silencio transmitir paz a los visitantes desde el mismo momento en que comienza la caminata. “Si al hablar lo hace en voz baja podrá escuchar el canto de los pájaros y el susurro del viento”, dice un cartel. Y realmente es verdad.

A la aerosilla…. Una vez que concluye el recorrido, el camino de vuelta nos deposita finalmente en el parador del cerro, donde fogones y mesas esperan a los visitantes a la hora de almorzar para dar cuenta de alguno de sus asados regionales o comidas típicas.

El anuncio de una vertiente natural atrae la mirada de muchos, mientras una larga fila de turistas esperan ansiosos el turno para subir la aerosilla hasta la confitería de la cumbre del cerro, desde donde se logra una de las vistas más alta y hermosa que se puede tener de la ciudad de Tandil. Incluso la presencia de un mirador permite, por algunas monedas, disfrutar con un poco de aumento detalles de esta ciudad maravillosa. El paseo en aerosilla es realmente de ensueño. Se recorren aproximadamente 1.260 metros observando a nuestros pies la presencia de pinares, cavas de antiguas canteras, lagos con peces de colores y por supuesto todo el sistema serrano correspondiente al sistema de Tandilia. La gran cantidad de pinos que se observan fueron plantados a mano y uno por uno por Luis Cerone y toda su familia, lo que demuestra el amor que le tienen sus dueños a este bello lugar.

Mientras volamos se observan grupos de jóvenes que realizan actividades recreativas relacionadas con lo que hoy conocemos como turismo aventura. Según nos cuentan las autoridades del cerro, al circuito se lo conoce como “Camino del Aventurero”. El desafío consiste en que un grupo de personas puedan librar una serie de obstáculos, que incluye bajadas en tirolesa o rappel, en un recorrido de alrededor de 2 ½ horas dentro del bosque. Para ello cuentan con brújulas y son acompañadas por un guía del complejo que se encarga de orientarlas. A la vuelta de la aerosilla y otra vez en tierra firme, diversos puestos ofrecen sus artesanías y productos típicos. Entre ellos se destacan quesos, salamines y variedad de chacinados que constituyen algunos de los productos artesanales de fama nacional, como así también dulces, conservas, alfajores, miel y chocolates, en su mayoría de elaboración local. Velas, adornos en madera y piedra, sahumerios y esencias aromáticas, además de todas las especias locales, son casi siempre elegidas por los visitantes a la hora de traerse algún recuerdo…














Reserva Natural Sierra del Tigre. Tandil

Sierra del Tigre: 140 has. entre pumas, llamas, ciervos y faisanes
Entre las muchas alternativas que ofrece Tandil para visitar hay algunas que siguen siendo desconocidas no sólo para los turistas sino aún para los propios tandilenses.
Una de ellas es la Reserva Natural Sierra del Tigre, que se extiende en un predio de 140 hectáreas. La recorre un camino consolidado de 3,5 km de longitud, ofreciendo excelentes puntos de visualización del paisaje y de la ciudad. La altura máxima está dada en el cerro Venado, a 389 metros sobre el nivel del mar.
En la Estación Biológica, y acceso a la Reserva, los visitantes pueden interiorizarse de la vida en este lugar a través de la cartelera ubicada en el Centro de Interpretación.
Variada flora y fauna encuentra refugio en la Reserva Natural: monos caraya, perdices coloradas, carpinchos, zorrinos, ñandúes, faisanes, caranchos, buitres, zorros, pumas, llamas, ciervos exóticos, jabalíes, cabras, gatos monteses, burros, lagartos y una variedad de serpientes típicas de la zona.
Rica en vegetación, la Reserva Natural Sierra del Tigre, ofrece retamas españolas, chilcas, álamos, pinos, hierbas medicinales y pasturas.
Como pertenecía a la cantera municipal, el predio muestra cavas y construcciones de piedra como senderos, casas y pircas realizadas por los habitantes de la cantera.
La Reserva Natural se encuentra a 6 km. de la ciudad y es una de las pocas del país que se halla cerca de un centro urbano importante con polución cero.
Cuenta con un programa educativo a través del cual las escuelas locales y las que visitan la ciudad pueden realizar trabajos prácticos prevismente coordinado con el docente del grupo.





Cerro del Libertador. Tandil

El monumento ha sido concebido teniendo en cuenta el lugar de su emplazamiento, enclavado en la parte superior de un pequeño cerro con afloramientos rocosos que emergen sobre la superficie de la tierra, la cual est cubierta con una capa de verde perenne con afloración natural, existiendo en el hermoso paraje ojos de agua que originalmente al comenzar el monumento sé penso limpiar y formar fuentes incluso iluminadas de noche.
Sobre el afloramiento rocoso principal se aprecia la figura del Gral. San Martín de 3,35 mts. de altura, de pié, apoyando su brazo izquierdo en su famoso sable corvo, en tanto su mano derecha sostiene su catalejo de campaña, el cual lo acompañó en toda su gesta libertadora (simboliza la mirada del Gran Capitán alcanzando su visión de estratega mas allá del confín humano).
Su mirada esta dirigida al noreste, cruzando por el centro de la ciudad de Tandil.
A su espalda, pocos metros mas atrás, su caballo de guerra, de pura raza criolla argentina, con apero completo espera a su jinete apoyado en sus miembros delanteros sobre unas rocas, formando técnicamente un trapecio con doble forma curva con su cuello y cola, sé esta quitando el sudor de su hocico apoyándolo en su muslo delantero derecho.
A veinte metros del guerrero y su cabalgadura se eleva un núcleo de rocas naturales simbolizando la cordillera, que ha sido construido con ritmos verticales formando un nido de cóndores, con dos parejas que señalan los cuatro puntos cardinales donde reina la Gloria. Las dos hembras en actitud alerta salen de sus nidos por el norte y el sur, uno de los machos observa por el este en tanto que mirando por el oeste se asienta en la parte superior del risco el otro macho, inspirando aquella estrofa de Olegario Andrade
"Y el cóndor volvió al Ande repitiendo con estridente grito, este es el grande". Bajo el conjunto descripto se extiende un amplio patio de ceremonias de 70 mts. de largo por 90 de ancho en amplias gradas que comunican a caminos peatonales realizados en piedra laja.
En el patio de ceremonias a derecha e izquierda del Gral. San Martín están las figuras de 2 granaderos, los cuales forman con la figura de su jefe un triángulo figura geométrica de extremada fuerza constructiva.
A la derecha el Sargento Cabral, soldado Correntino y a la izquierda el soldado Porteño, ambos haciendo guardia con sus espadas desnudas y sus manos apoyadas en las empuñaduras.
Todo el monumento ha sido realizado con estricta documentación histórica. El retrato del Gral. San Martín en base al cuadro de la bandera.
El frac en base al citado cuadro y al existente en el Museo Histórico Nacional, igualmente su catalejo el falucho y las espuelas.
El corvo o espada fue oportunamente cedido por la comandancia del Regimiento de Granaderos a Caballo y modelado con todos los detalles del grabado morisco.
El cinturón se realizó tomando el modelo pintado por Gil de Castro. El apero del caballo en base a la documentación iconográfica existente, óleos y grabados de la época




Anfiteatro Martin Fierro. Tandil

Se encuentra doblando a la derecha pasando la portada del Parque Independencia.A 46 años de su iniciación, las actuales Escenas de la Redención en Semana Santa, constituyen uno de los mayores acontecimientos de la vida lugareña. Mas de 30000 personas se congregan todos los años para presenciar esta obra excepcional, un espectáculo magnífico desde el punto de vista religioso y artístico. Sobre un roquedal a cuyos pies se tienden las gradas del imponente
anfiteatro, durante las cuatro noches Santas, 200 actores y técnicos (vecinos de Tandil) reviven los pasajes más salientes de la Pasión cristiana. La escenificación que se viene realizando hace mas de 40 años, lleva 25 cumpliéndose en mencionado lugar. Y no se hace en el escenario formal sino sobre las rocas en un abanico que abarca aprox. Unos 300 metros de extensión e incluye una pavorosa tormenta con rodar de piedras desde lo alto del cerro y tronar volcánico estremecedor. Un imponente sonido se extiende desde los peñascos y trae la voz de actores locales y d la escena nacional. Tras la escena que señala la muerte del Redentor, se produce la ascensión, con la figura de Jesús perdiéndose entre los gigantescos haces de luz que se cruzan en la negrura de la noche para expresar su gloria.



Sierras de las Animas. Tandil

Sierras de las Animas La Sierra de las Animas posee una altura de 502 metros y consiste en un conjunto de relieves de prestancia singular que encierran una historia teñida de leyenda.La sierra esta constituida por numerosos bloques pétreos de edad precámbricas sobreelevados diferencialmente. Se dispone en un hemiciclo que protege la ciudad desde el sur. La leyenda dice que lleva ese nombre por las ánimas en pena, refiriéndose a los espíritus de los muertos que en vida padecieron injusticias y que vagan por los campos hasta tantos los vivos no logren conjurar el hechizo que los hizo temibles. Estos espíritus aparecían como luces malas o fuegos fatuos. Cerca de la máxima altura, sobre la vertiente sur, está la cueva de las Animas, también hay largas pircas y ruinas de las viviendas temporarias de arriesgados vaqueros del siglo XVIII, otras fueron construidas por antiguos canteristas del lugar. Esta es una sierra para pasar el día y descubrir en sus entrañas, todas las historias y escondites que posee.



Paseos por la ciudad. Parque Indepencia















Parque Independencia
El cerro que nació del aporte de la gente
El Parque, con su cima a más de 280 metros sobre el nivel del mar, llegó a ser lo que hoy es por el aporte de todo el pueblo de Tandil y las donaciones de las comunidades española e italiana.
Con una imagen muy distinta a la que mostraba en sus comienzos, el Parque Independencia se yergue hoy -desbordante de árboles, circuitos asfaltados, y un mirador inmejorable de la ciudad- a sólo mil metros del sitio donde en 1823 se emplazó el Fuerte de la Indenpendencia que dio nacimiento a la ciudad de Tandil.
En la actualidad se accede a su frondosa e imponente presencia por la portada de granito, de estilo renacentista, donada en 1923 por la colectividad italiana. En su cima, a la cual se arriba por un sendero peatonal entre los árboles o por el circuito vehicular, se levanta el Castillo Morisco donado también en el centenario de Tandil, por la colectividad española.
Próximo a este castillo se encuentra la estatua ecuestre de Martín Rodríguez -fundador del Fuerte- que fuera realizada por el escultor Arturo Dresco.
El Parque de la Independencia -forestado con coníferas y jardines a la italiana- ofrece una serie de miradores naturales de singular belleza, y en una de sus laderas se levanta el anfiteatro "Martín Fierro", escenario natural donde desde hace años se realizan las Escenas de la Redención de Semana Santa.
Con su altura de 286,50 metros sobre el nivel del mar, el cerro cuenta, además, con una escalinata de vinculación con el área del Lago del Fuerte, en medio de una zona prácticamente virgen.
Este esquemático resumen, acompañado de las imágenes que componen esta reseña cumplirá, seguramente, el objetivo de añadir al conocimiento, tanto de los turistas como de los propios tandilenses, algún dato novedoso que no dejará de llamar la atención.

Paseos por la ciudad, El Dique, Lago del Fuerte

¿Qué podemos encontrar en el Dique y Lago del Fuerte?
Un espacio ideal para la práctica de actividades saludables al aire libre, como por ejemplo: caminatas, bicicleteadas, footing, actividades náuticas.
El lago se constituye, también, en un paraíso para los que se acercan a probar suerte con los pejerreyes.
En el extremo sur, el "Balneario del Sol" cuenta con un complejo de piletas con capacidad para 7.000 bañistas, terrazas de soleo, playas de estacionamiento, juegos infantiles, confitería, parrillas. En sus proximidades encontramos el Club Náutico, club de pesca, y la Isla del Lago con su Centro Náutico del Fuerte.
La rotonda del lago (al sur del mismo), lo comunicará con distintos paseos y lugares como por ejemplo el Cerro la Cascada, la Reserva Natural Sierra del Tigre, el Cerro El Centinela, que nos permiten acceder a otros inolvidables paisajes de Tandil.